textos

lunes, 3 de octubre de 2016


 
Por qué tenemos que hacer buena letra

 

 

Por consideración, me dijo hace poco un médico.                                   

La solidaridad gráfica, parece una emergencia, una posdata de una de las consecuencias sociales de la escritura: escribimos claro y bonito para que nos entiendan. En principio el signo gráfico es aprendido para ser admitidos en el acuerdo que propone una lengua y un idioma, pero esa tarea nos es encomendada desde la infancia, cuando aún no somos capaces de discernir su “para que”.
Todo en el signo gráfico es normativo

 
 
 
 

Sin embargo la acción de escribir, no se agota en si misma al arribar a las sagrados aposentos del acuerdo, sino que por alguna razón acorde a nuestra naturaleza se aparta de los moldes de la uniformidad incurriendo en una búsqueda estética. Allí es donde el signo gráfico se llamará “letra”. Y es precisamente aquí donde quiero descansar mi pulso.

Letra.

Te escribo , te borro, con el codo,, porque ya no me interesa como suenes o como te lean,, me gusta cómo te ves. Asi ahora voy a trazarte. De la línea que te asiste voy a aprovecharme, “Tes”

“Ies” “,Eles”  , “Ques”   “Jotas”   las llamo por sus mayúsculas , las despierto como en un conjuro. ¡Oid ¡
 


 


 
 
 
 
 
Los puntos sobre las ies
“I “de insignificante. Escueta, apenas recostada sobre su hombro derecho, asi aprendí a dibujarte, en una fila rectilínea sobe el renglón , una de la mano de la otra en un oleaje discreto , ondulante como la superficie del agua cuando la inquieta el viento. Por qué ese punto sobre tu cima, un punto cefálico, a modo de tosca cenefa , interrumpiendo las metáforas que acuden a tu forma?
Ese punto que te fija te recuerda del atavismo normativo , el punto sobre la “i”, “i” de innecesario, de insufrible , de incorrecto.